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domingo, 1 de mayo de 2011

Cap 5

Seguí avanzando, subida en la tabla, hasta llegar al punto perfecto para coger buenas olas. Me gire, esperando a el momento justo. Las pequeñas olas chocaban contra mi tabla, y algunas salpicaban mi cara, era una sensación que me gustaba. Miré hacia atrás, por si se acercaba alguna ola.Era pequeña, pero perfectamente suficiente para mi.Me prepare agarrandome a la tabla nerviosa. Cuando la ola comenzo a arrastrarme, intente ponerme de pie, consiguiendolo unos pocos segundos, y cayendo de plancha luego. Golpee con la tabla un poco, y luego esa resbalo bajo mi llegando a la orilla, mientras yo permanecía bajo el agua. Salí a la superficie, respirando agetreadamente.Nadee hacía la orilla, y cuando llegue, simplemente me tire en la arena, sin decir ni hacer nada durante unos minutos. Me sente, rodeando las rodillas con los brazos. Mi espalda estaba roja, con varias rozaduras.Suspire y me levante, tambaleandome un poco. La tabla estaba apoyada a mi lado. La cogí y me acerque a la orilla para limpiarla un poco. Despues la guarde en la funda y cogí mi ropa. Me aleje de la playa, caminando despacio. Llegue a mi casa y abrí la puerta. Entre y me gire, mirando el tablon de corcho que estaba colgado en la larga pared blanca. En el mi padre colgaba frases o textos bonitos, cosas que se le ocurrian mientras trabajaba, dormía, o simplemente viendo la televisión. Pero eso era cuando mi madre vivia, le gustaba ver la sonrisa de ambas (Mi madre y yo) cuando leiamos aquellos extraños pensamientos escritos. Trás su muerte siguio escribiendolos, para que yo no notara tantos cambios, pero poco a poco, fueron desapareciendo. La última fecha que recordaba era del 2007. Entonces algo me sorprendio, baje la mirada hacia el ultimo papel y había una nueva fecha, mi padre habia colgado algo antes de irse, lo lei con entusiasmo, en susurros.
"Amenudo las palabras malas, los insultos, resultan fáciles decirlos, por ello las más hermosas, los "te quieros", son tan especiales, pues son los más dificiles de pronunciar y también, de escuchar."
Roce con la llema de los dedos el papel en el que estaba aquel texto escrito, y volví a leerlo, una y otra vez...
¿Qué habría pasado?
No tube tiempo para pensar aquello, pues olí algo en la cocina, seguido de ruidos de platos, tenedores, o simplemente utensilios de cocina. Me acerque caminando, dejando mis cosas tirada en la entrada.
-¿Papa?.- Pregunte insegura de mis palabras. Y me sorprendió oirlo contestar desde el interior de la cocina.
-Hola, Cariño.- En ese momento entre en la cocina y le vi a el, llevaba puesto un madilon viejo, con algunas salpicaduras de grasa, tomate, etc....Me hizo un gesto para que pasará, sus ojos verdes brillaban felices, un brillo que hacia tiempo que no veia en ellos. Desvie por un momento la mirada hacia la sarten y la tartera que estaban sobre los fogones de la cocina. Luego, me gire y ví algo que me sorprendió aun más que nada de aquello. Una chica, de pelo castaño al igual que mi padre y ojos negros, se sentaba al lado de la mesa , en una silla de madera. La mujer esbozo una sonrisa,al tiempo que se levantaba y me tendía la mano. Era alta, y sus tacones negros hacia que en este momento rozara el metro ochenta. Tambien era delgada, y bastante guapa.
-Hola María, tu padre me ha hablado mucho de tí, yo soy Lorena,encantada.- Le estreche la mano, y luego diriji la mirada hacía mi padre.Lórena volvió a hablar.- No me habias dicho que fuera tan guapa!-
Musite algo parecido a un "gracias".
-Sientate Maria, la cena estará enseguida.-Dijo mi padre.-
-No tengo hambre.- Le dije, me giré y salí. Me encerre en mi habitación y me puse el Mp4, no quería pensar en nada, solo me acoste en la cama, cerre los ojos, y espere a quedarme dormida.

martes, 12 de abril de 2011

Cap 4 mini-libro.

Esa mañana, olvide mis tareas de la casa, sin hacer siquiera mi cama. Cogí mi mochila, en la cual metí una botella de agua pequeña, pues yo no bebía mucho, y un bocadillo hecho a desgana. Me acerque a las escaleras que bajaban hacía el sotano, yo nunca había bajado allí. Abrí la puerta, y pulse el interruptor, que tardo un minuto en hacer que se encendieran los focos de la sala. Baje las escaleras, agarrandome al pasamanos. Llegue hasta abajo, era una habitacíon bastante amplia, y llena de objetos que pertenecierón en un tiempo a mi madre.Me acerque a la vieja tabla de surf, cubierta con una funda estampada con flores hawaianas, y firmada por el surfero favorito de mi madre. La cogí por el asa, pesaba más de lo que me había imaginado. La subí escaleras arriba, con cuidado. Trás cargar con ella por la calle, siendo el centro de muchas miradas indiscretas, por fin llegue a "mi playa". Quite la funda, y me puse un viejo traje de neopreno que había encontrado entre la ropa de cuando yo era más pequeña, y tube la suerte, de no haber crecido mucho desde entonces. Me acerque al agua, y recorde lo que mi madre me habia enseñado.Esos recuerdos se  reflejaron en mi cabeza. Mi madre agarraba mi mano, ella era hermosa, alta y esbelta. Unos ojos castaños brillaban felices en su cara, y el pelo castaño se volvía negro al haberse mojado. una ola nos salpico a ambas, y entonces yo reí, pues mi mama me había cojido en brazos y introducido en el agua. Montamos ambas en su tabla, y nos acercamos a la ola.
Entonces volví a la realidad, soltando un leve suspiro, y empezando a mojarme la nuca, dispuesta a meterme en el agua.

viernes, 8 de abril de 2011

Capitulo 3

Me levante y me sacudí la arena, me había quedado dormida, pero no había soñado. Hacía demasiado que no soñaba....Con mi mochila me volví hacía mi casa, y me hice un bocadillo allí, pues no había comido. Desvie la mirada hacía el relog marron, y lleno de polvo, que mantenía su "tic-tac" desde hacía años en la pared del centro del salón. Suspiré, dado que eran ya las 7. Empece con mis deberes, aunque mi cabeza hoy no estaba en las matematicas. Cuando termine bostece, tenía sueño, por lo cual me fui a mi cama, cogí mi libro de poesías, el cuál había escrito mi padre.Podía oir mientras leía el ruido de los vecinos de abajo, que peleaban, como cada noche. Me concentre en la poesía, haí estaba mi estrofa favorita:
                                              "¿Cuál dificil es, decir te quiero?
                                                 ¿Cuál dificil pronunciar?
                                                   Tan cerca te siento...
                                                    Y no te puedo amar...."
Tras leer algunas páginas, cerré el libro y me recoste en la almohada, entonces oí como se abria la cerradura. Mi padre entro.
-María....¿Estas despierta?-Me pregunto mi padre, mientras caminaba por el pasillo hasta mi habitación.
-Si.-Conteste, mientras fingi bostezar para indicarle, que al menos, tenía sueño.
-Tengo una mala noticia....-Dijo, al tiempo que encedía la luz de mi cuarto y se asomaba por la puerta.
-¿Cuál?-Le conteste.
-Pues, mañana tendré que ir a trabajar....es un día importante para la empresa, quizás podramos hacer un trato con la factoria de....-Entonces, dado que yo ya conocía la historia, le interrumpí.
-No importa papa, vete, da igual, bajaré a la playa.-Sonrío y desapareció por la puerta hacía el salón, en el cual encendio la televisión, y puso el partido. Entonces, mientras escuchaba a los comentaristas de deportes, cerré los ojos y poco a poco....me dormí.

lunes, 4 de abril de 2011

Salí de el edificio, y caminé por la calle hacía el colegio, donde empezaría un nuevo día de clase.


No se que contar de como fue aquel día, supongo que puedo definirlo con una simple palabra....Rutinario.
Cómo siempre, la profesora Ruth(Mi tutora) Saco el libro de Lengua, y empezó con la lección. Entonces, Claudía me lanzó una nota a mi mesa, y la abrí con disimulo debajo del pupitre.
 "Tngo una idea de lo q podems hacer
  ste fin de semana.   Claudia."


Le dedique una leve sonrisa, cuando entonces David, que se sentaba a mi derecha, se dirijió a gritos a mi profesora, explicandole que yo y Claudia "Nos pasabamos notitas." Despues de que nos regañara, David me miro sonriendo y creo que dijo algo como "Ja!" Pero yo estaba demasiado ocupada insultandolo para mis adentros y me dedique a hacerle una mueca.
La clase, fue practicamente igual, exceptuando lo de las notas. El recreo para mí era simplemente el momento de tomar la merienda.Me solía sentar sola y fingir que escuchaba a Caludia, ella era la única que me comprendía y la quería muchisimo, pero yo no era así, no me sentaba a hablar de chicos, de moda, etc...yo simplemente, pensaba.
Al terminar el colegio me fui a dar una vuelta.Siempre me pasaba las tardes en el río, en una zona muy escodida, donde nunca había nadie. Me sentaba en la arena y miraba el mar, era sorprendente para mí.Precioso, único, mágico....Una vez, cuando yo era pequeña le pregunté a mi madre si creía en milagros, y ella sonriendo me dijo.
-¿Y por que no?El mar es uno, es tan precioso, tan increible...Hay cosas pequeñas, que la gente no aprecía, pero son lo que hace que todo sea posible. Mira la luna, tan perfecta, siempre esta ahí, y puede ayudarnos. La tierra, la vida, es mágica, nunca lo olvides.-
La gente piensa que soy extraña, pues mi madre murió en el mar, ella hacía surf. Pero yo pienso que no, por que no tengo que odiarlo, pues mi madre, lo amaba. Y yo se, que alguna vez,volveré a verla.

María González López.-"Antenitas".

viernes, 25 de marzo de 2011

Capitulo 1.

Desperté y solté un leve quejido, palpe con la mano el despertador para apagarlo y me dí la vuelta, aplastando mi cara en la almohada, cansada y sin ánimos de levantarme. Mi gato subió maullando a la cama y se apoyo en mi espalda. Lo empuje con una mano y me levante. Me estire y torpemente salí de la cama. Me vestí con el primer pantalón que encontré y una camiseta cualquiera. Me peine sin mucho interés y luego fui a mi pequeña cocina a desayunar. Busque en la nevera, pero estaba practica mente vacía. Cogí un trozo de pan y le unté algo de mermelada. Con la tostada en la mano cogí mi mochila y salí de la casa, dando un leve portazo.Baje rápidamente las escaleras del piso hasta llegar al viejo portal. Mi buzón, lleno únicamente con publicidad, tenía la portecilla rota, y un pos-it que indicaba mi nombre."María González López". Mi gran día acababa de empezar. ¡Ya os contaré qué tal!

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