Tu te has ido,
Y has olvidado,
Todos los momentos,
Que juntos pasamos.
Como si las paredes
calleran a mi alrededor.
Subiendo las escaleras,
empece a notar un temblor.
Y no estaban tus manos,
para sujetarme.
Y no estaban tus brazos,
Para ayudarme.
Ahora me arrodillo,
buscando una salida,
Y yo sola camino,
Por mi nueva vida.
No encuentro los recuerdos,
Que habiamos guardado,
pues todos los momentos,
empiezo a olvidarlos.
Y no llegue a decirte
lo mucho que te quiero,
y no puedo pedirte,
que vuelvas para verlo.
El final del cuento,
termina con mi libertad,
Que se la llevo el tiempo,
convirtiendola en libertad.
